2013/05/18

EL MUNDO : El Constitucional valida el matrimonio gay pero corrige el texto sobre la adopción (FRANCIA)

  FRANCIA | La Asamblea Nacional lo aprobó en abril

El Consejo Constitucional francés ha validado hoy viernes la ley sobre el matrimonio y la adopción para parejas del mismo sexo, según ha anunciado en un comunicado. Dicho texto legal, que había sido aprobado por la Asamblea Nacional el pasado 23 de abril tras meses de debates y enmiendas en las dos cámaras, sólo necesitaba para ser promulgado el aval del alto tribunal, después de que la oposición conservadora (UMP y UDI) presentara dos recursos de constitucionalidad el mismo día que fue votado en el Palais Bourbon.
En su sentencia, la máxima instancia jurídica gala, presidida por Jean-Louis Debré, considera que la legalización de las bodas gays es una decisión que corresponde a los legisladores y "no contradice ningún principio de la Carta Magna". Aunque en el pasado las distintas leyes sobre el matrimonio habían considerado este como "la unión de un hombre y de una mujer, esa regla no afecta ni a los derechos y las libertades fundamentales, ni a la soberanía nacional ni a la organización de los poderes públicos".
Los sabios han emitido, sin embargo, una "reserva" a la llamada ley Taubira en lo que respecta a la adopción por parte de parejas homosexuales, ya que estiman que el derecho de adoptar no significa un "derecho a un hijo" y que toda autorización de adopción deberá respetar el principio constitucional de primar "el interés del menor", como ya ocurre en las parejas heterosexuales. Un principio fundamental que figura en el preámbulo de la Constitución de 1946 y que, a pesar de tantas horas de discusiones en los dos hemiciclos, sus señorías no habían ni contemplado en el texto final.
"Ahora el Presidente de la República tiene diez días para ratificar la ley y publicarla en el Journal Officiel, mientras que los municipios necesitarán un periodo similar para poner en marcha el procedimiento. Así que las primeras bodas podrían celebrarse a partir de junio", había calculado optimista la ministra de Justicia Christiane Taubira nada más aprobarse el proyecto en la cámara baja.
El gobierno socialista galo no ha mostrado la menor preocupación durante estos días porque, como ya dijo entonces la titular de la Familia, Dominique Bertinotti, "el Constitucional es soberano, pero nosotros estamos tranquilos porque el texto ha sido muy trabajado".
Igual que François Mitterrand despenalizó la homosexualidad en agosto de 1982, el segundo presidente izquierdista en la historia de la Quinta República, François Hollande, se había comprometido durante los comicios de 2012 a poner en marcha esta ansiada reforma social. Y tanto el ejecutivo como su partido se han entregado con ahínco a sacar adelante una ley que tiene millones de partidarios, pero también millones de detractores en los sectores más tradicionalistas del Hexágono.
"Esta ley pone fin a siglos de discriminación de algunos de nuestros ciudadanos. Gracias a ella, la República encuentra su vocación universal. Ya nadie será nunca clandestino en su familia o en la sociedad", ha declarado la ministra Carlotti al saber la noticia. Y el alcalde socialista –y gay– de París, Bertrand Delanoë, tras anunciar un concierto de celebración en la Plaza de la Bastilla para el próximo 21 de mayo, ha proclamado su "alegría y orgullo".
Por su parte, el diputado de la UMP Hervé Maliton ha dudado de la imparcialidad del Constitucional y ha emplazado a los votantes a los próximos comicios presidenciales de 2017 para poner en marcha "otro proyecto de familia". Mientras que la humorista Frigide Barjot, líder del movimiento ciudadano opositor Manif pour Tous, ha estimado que la decisión del alto organismo es "una provocación". "Se trata de una revolución institucional. Estamos cambiando de civilización", denuncia.
Y es que para los enemigos del matrimonio gay, que siguen empeñados en que el presidente convoque un referéndum sobre el tema, la lucha no acaba aquí. Ayer mismo, 400 militantes de la formación de extrema derecha Mayo 2013 improvisaron una manifestación en la Place de la Sorbonne que se saldó con 32 detenidos y ocho puestos a disposición judicial. Y el próximo 26 de mayo se espera una movilización masiva en la capital. Pero ya dijo ayer Hollande en su discurso conmemorando su primer año de mandato que su decisión es firme y el debate, en los escaños y en la calle, ha durado lo suficiente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada