El pasado seis de noviembre el
Tribunal Constitucional
dio el "sí quiero" al matrimonio homosexual, alegando que éste es
perfectamente compatible con la Constitución española. Parece que algo
está cambiando en la sociedad. José Pedro Espadas, investigador y
profesor de la Universidad Miguel Hernández de Elche (Alicante),
ha podido constatar ese cambio, tras realizar un estudio sobre homosexualidad en adolescentes.
En su trabajo, cuyos datos han sido publicados en la revista
psicológica 'Ansiedad y Estrés', analizó las respuestas de 833
adolescentes españoles (entre 14 y 18 años) sobre su orientación sexual.
De ellos, el 5% respondió sentirse atraídos por personas de su mismo
sexo.
Los investigadores realizaron un segundo cuestionario a ese 5% de
jóvenes y a otro 5% de chicos que se reconocían heterosexuales. El
objetivo era analizar las variables de
ansiedad social, estado de ánimo y autoconcepto. "Variables hasta ahora nunca estudiadas en los adolescentes homosexuales españoles", afirma Espada a ELMUNDO.es.
Lo que pudo comprobarse es que los niveles de ansiedad social y de
autoconcepto resultaron similares en ambas orientaciones sexuales, y tan
sólo se encontraron diferencias significativas en el estado de ánimo,
que resultó más bajo en los adolescentes homosexuales.
Datos que suponen un
cambio bastante sustancial y positivo
a los reflejados en un estudio anterior realizado en 2009, según
explica este especialista. En dicha investigación se constató que "un
22% de jóvenes homosexuales en España afirmaba haber sido víctima de
violencia psicológica o física en el contexto familiar; un 56% en su
centro educativo y casi el 70% en lugares públicos".
Pero a pesar de los buenos resultados de este último estudio, la
realidad aún indica que el proceso por el que tienen que pasar los
jóvenes homosexuales es largo y complicado. No es fácil para un joven
decir: 'Papá, mamá soy homosexual', aunque los expertos apuntan a que
cada vez se producen más situaciones así.
El papel de los padres
"Hoy por hoy, muy pocas veces se va a dar una conversación en la que
los padres tomen la iniciativa para facilitar a su hijo o hija
homosexual que confíen en ellos y expresen sus dudas sobre algo que
puede que todos sospechan desde hace tiempo", afirma Mónica Poblador,
psicóloga especialista en sexualidad del
Centro Álava Reyes Consultores en Madrid.
El adolescente suele confiar en sus amistades y también intenta
encontrar contextos sociales donde encontrar otros chicos y chicas en su
misma situación.
La experta explica que el adolescente se suele enfrentar a la
confrontación de su orientación sexual desde el sufrimiento, cuando
lleva un tiempo sintiéndose mal o necesita expresar sus necesidades
afectivas porque, por ejemplo, está enamorado de alguien y no puede
negar por más tiempo sus sentimientos, o bien es objeto de acoso
escolar.
La psicóloga declara que lo más importante es que los padres deben
tratar a sus hijos de la misma forma que los trataban antes de saber que
eran homosexuales.
Siguen siendo las mismas personas
que trajeron al mundo, a los que aman y cuidan. "Lo único que cambia es
que ya no se acuestan, o se van a acostar, con una persona de distinto
sexo", afirma Poblador.
No obstante, los padres pueden reconocer sus miedos y dudas ante sus
hijos para poder aclararlas juntos y llegar a entenderse mejor.
"No es un proceso fácil para ninguno", reconoce esta psicóloga, pero compartir y comunicarse es clave.
Los padres, explica, pueden defender sus propias ideas desde su
experiencia vital y su educación adquirida, desde el diálogo abierto,
entendiendo que no pueden imponer a sus hijos su propio modelo y
respetando que las cosas ahora sean diferentes. "Lo que no debe cambiar,
generación tras generación, es el amor, el cariño y el deseo de que sus
hijos e hijas sean felices y consigan desarrollarse como personas en la
sociedad que les ha tocado vivir", reclama.
Aceptación y proceso de 'hacerse visibles'
¿Cuándo son capaces los adolescentes de definir verdaderamente su
orientación sexual? La experta asegura que la orientación sexual
suele definirse en la adolescencia, aunque cada persona lleva su ritmo en el proceso de aceptación propia y de autoafirmación social de su homosexualidad.
"Es un proceso complejo que tiene que pasar por diferentes fases",
reconoce. Este camino va desde la toma de conciencia, la asimilación
propia de tener unas preferencias sexuales diferentes a las de la
mayoría y el hacerlo público con mayor o menor proyección social.
Por último, puntualiza Poblador, se daría la integración plena,
natural y satisfactoria de su homosexualidad dentro de la identidad
propia de la persona.
Influyen variables como el contexto familiar, los modelos sociales de
referencia y las experiencias biográficas propias. Por eso señala que
"algunas personas, chicos y chicas, saben que son homosexuales desde muy
jóvenes y otros lo descubren ya de adultos".
Además, puntualiza que las adolescentes lesbianas "se pueden enfrentar a una
doble discriminación por su orientación sexual y por ser mujer, desde el machismo que aún prima en muchos contextos", aclara.
Del mismo modo, opina Gabriel J. Martín, psicólogo de la Coordinadora
Gai Lesbiana de Cataluña. "Es más inusual ver a dos chicas abrazadas
por la calle que a dos chicos. Aún impera el machismo en muchos sitios".
Por su parte, explica el experto que la adolescencia es una etapa de
la vida donde la persona es muy vulnerable. "Las influencias y el
contexto social es fundamental", asegura. Por ello, hay que tener muy en
cuenta los factores facilitadores y aquellos que, por otro lado,
dificultan el camino del adolescente.
Poblador enumera algunos de esos factores facilitadores que ayudarían al adolescente homosexual a aceptar su orientación:
- Que en los contextos familiar, escolar y social existan actitudes naturales hacia la sexualidad.
- Que se exprese afecto, cariño y aceptación incondicional del niño y la niña por lo que es, no por lo que consigue.
- El respeto a las diferencias individuales.
- Una comunicación abierta adaptada a la edad.
- Compartir su experiencia con otros chicos que ya han pasado por lo mismo.
En EEUU se realizan campañas, como la popular
'It gets Better'
(Mejorará), donde varios adultos homosexuales cuentan sus experiencias
con el fin de ayudar y dar esperanzas a las nuevas generaciones. "La
conclusión del mensaje que se quiere trasmitir es que el proceso es
duro, pero de mayor todo se estabiliza", apunta Martín.
Por el contrario, entre los factores inhibidores que hace que el
adolescente se esconda en sí mismo puede estar el hablar mal de la
homosexualidad en casa, con burlas y chistes, o escuchar comentarios del
tipo 'si mi hijo sale homosexual yo no sé lo que haría'.
"Los medios de comunicación son muy importantes", añade Martín.
Series de adolescentes donde se vea la homosexualidad como algo más del
"paisaje natural de las personas" son importantes para la aceptación.
Martín reconoce con agrado que hoy en día
las cosas han cambiado mucho.
En Barcelona, donde él vive, asegura que es normal ver a chicos y
chicas de ambos sexos de la mano integrados perfectamente en su pandilla
del instituto. Pero, indica que todavía hay mucho camino por recorrer.
Así lo expresa también Poblador, quien a pesar de admitir los pasos
legales que se han dado hacia el reconocimiento de la igualdad de
derechos de las personas homosexuales, opina que aún permanecen
instalados "con dureza" el desconocimiento y la discriminación social.
Así, "recogiendo el testimonio de un joven homosexual, me comenta que el
gran problema de la sociedad es que pensamos que por ser gay ya eres
distinto", es el miedo a lo desconocido, explica la psicóloga.