2014/07/05

PUBLICO:ENTREVISTA A BOTI GARCÍA RODRIGO Presidenta de la FELGTB "No consentiremos una involución en nuestros derechos por más que el Gobierno del PP se empeñe en ello"

La presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales critica al Ayuntamiento de Madrid por "vender el Orgullo en el extranjero y castigarlo dentro de casa"
La presidenta de la FELGTB, Boti García Rodrigo.

La presidenta de la FELGTB, Boti García Rodrigo.


Cuenta Boti García Rodrigo (Madrid, 1945) que el barrio de Chueca de Madrid fue —en la presentación de las fiestas del Orgullo del pasado miércoles— un "clamor ilusionado", festivo pero también enfadado con el Ayuntamiento por su "torpeza". La presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) se refiere a las limitaciones sonoras impuestas por el Consistorio, al que acusa de no querer ver "la riqueza" de "la fiesta de la diversidad" que es el Orgullo: una celebración "alegre pero de lucha" que ya no pertenece sólo al colectivo LGTB, sino a toda la ciudadanía.  
La organización del Orgullo cambió la ubicación de las actuaciones de la plaza de Chueca por las limitaciones sonoras impuestas por el Ayuntamiento de Madrid y el pregón se convirtió en una sonora pitada contra la alcaldesa. ¿Madrid es una ciudad hostil para las reivindicaciones?
El Orgullo LGTB de Madrid es el Orgullo más importante del mundo. Los colectivos reivindicativos, los empresarios y también toda la ciudadanía hemos convertido Madrid en el modelo de ciudad diversa, donde las fiestas del Orgullo se celebran y se festejan como en ningún sitio, dando ejemplo, no sólo de tolerancia, sino también de implicación. Madrid ha hecho suyas las fiestas del Orgullo. Es una celebración de los vecinos. Pero el Ayuntamiento no lo quiere ver. No le interesa ver que las fiestas del Orgullo son una riqueza, un patrimonio de la ciudad y una fuente considerable de ingresos. No quiere ver que es una fiesta modelo en el mundo entero y lo hace con hipocresía, con un doble juego increíblemente inexplicable porque vende el Orgullo en el extranjero y lo castiga dentro de casa, le pone zancadillas.
¿Por qué cree que el Ayuntamiento de Madrid no quiere ver esas riquezas de las que habla?
Es una torpeza muy grande. Mi amiga Carla Antonelli se preguntó el miércoles '¿por qué lo llaman decibelios cuando quieren decir homofobia?' Es un hallazgo feliz. El Ayuntamiento tiene que repensar cómo vive el Orgullo o cómo quiere vivir el Orgullo, pero ahora mismo está tirando piedras sobre su propio tejado, adoptando medidas sancionadoras y culpabilizadoras que no contribuyen en nada al bien del Orgullo ni a la ciudad de Madrid. En su comportamiento hay, como poco, torpeza y miopía política.

¿Es homófobo el Ayuntamiento de Madrid?
Que cada palo aguante su vela. Yo a los hechos me remito. Si nosotros hemos intentado que hubiera diálogo una y otra vez, si hemos intentado que el Ayuntamiento dote al Orgullo del traje necesario para que las fiestas sean las que se merece la ciudad, que nos explique claramente por qué se produce esto, con qué letras tenemos que escribir la palabra decibelios. ¿Son discriminadoras? ¿Son homófobas? El delito no está en que superemos los decibelios, el delito está en esa visión miope y represora de las fiestas de la diversidad.
¿El Orgullo es una fiesta o una reivindicación? 
Es una reivindicación. Celebramos los 45 años del estallido de Stonewall. El 28 junio de 1969, el colectivo de la diversidad sexual y de género dijo 'basta ya' a la represión con la que se le estaba castigando y a partir de ahí ese grito de libertad se extendió por toda América y luego por toda Europa. Pasó primero a Barcelona, en 1977, y el año siguiente se celebró la manifestación en Madrid. El orgullo sigue siendo rebeldía y lucha, sigue siendo conquista de derechos. Hace sólo 35 años que fue despenalizada la homosexualidad, eso es anteayer. Y hasta 1980 no fueron legales las asociaciones, eso sí que es ayer. En estos años, hemos conquistado las leyes de la igualdad, pero el Orgullo siempre ha sido una lucha. Y nos queda un largo camino por recorrer, el camino contra la discriminación y contra la homofobia.
Después de la aprobación del matrimonio homosexual, ¿cuál es el siguiente reto del coletivo LGTB?
Hemos conseguido derechos para las personas transexuales, derechos en salud, por la visibilidad de las lesbianas... Pero esto es un suma y sigue porque sigue existiendo la discrimianción y la homofobia. Por ejemplo, en el ámbito laboral, en el ámbito familiar, en el ámbito educativo. Es gravísima la discriminación de nuestros jóvenes y adolescentes en las aulas y sigue existiendo discriminación y enormes problemas en la atención a las personas con VIH. Sigue existiendo una enorme discriminación, dolorosísima, para el colectivo transexual. Por tanto, debemos seguir con nuestra lucha para conseguir la igualdad real. En esta lucha se inscribe la reivindicación del Orgullo, que lo hacemos festivo, pero que es reivindicación. Lo hacemos con alegría, pero también es lucha.

¿Por qué este año el lema del Orgullo se centra en los derechos humanos?
Este año el lema es "Nos manifestamos por quienes no pueden" porque hay más de 80 países en los que los derechos del colectivo LGTB no se respetan. En 10 países, pertenecer a mi colectivo se paga con la vida, con pena de muerte. Pero en España tenemos que plantarnos en que lo que hemos conseguido no puede dar un paso atrás. No vamos a consentir una involución en nuestros derechos por más que sectores de este país y el Gobierno del PP se empeñen en ello. El Orgullo tiene que seguir luchando y poniendo a la ciudadanía con él. El Orgullo ya es de toda la sociedad, que está con nosotros, con nuestro colectivo, defendiendo nuestros derechos.
Hay quien critica que el Orgullo se ha convertido en un negocio lucrativo sólo accesible a algunos.
No se puede perder de vista la perspectiva de reivindicación del Orgullo. Se celebra de manera festiva, pero es una lucha por nuestros derechos. Estamos hablando de problemas con los decibelios pero no quiero que se olvide la lucha por nuestros derechos. Además, tampoco hay que olvidar la vertiente económica de las fiestas. Todos los Orgullos, también el de Madrid, mueven mucho dinero. El Ayuntamiento debería ver que eso es bueno para él.
Las voces críticas denuncian que los empresarios de AEGAL concentran todo el negocio del Orgullo.
No es así exactamente. No quiero entrar en detalles porque cometería incorrecciones.
¿Este va a ser su último año como presidenta de la FELGTB?
Bueno, eso dicen por ahí. Ya lo veremos. Se verá. Esto es un camino que se va andando y según se haga el camino, se verá qué me depara. No tengo ninguna decisión tomada.

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