2013/07/21

EL MUNDO: Sanidad limitará el acceso a lesbianas y mujeres solas a la reproducción asistida

Es una de las noticias más polémicas de esta mañana: la exclusión de lesbianas y mujeres solas a los tratamientos de reproducción asistida en los hospitales públicos. De momento, sólo es una propuesta, pero parece que la intención del Ministerio de Sanidad es aprobarla el próximo martes en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.
Según los expertos consultados por ELMUNDO.es, hace tiempo que ya se estaba hablando de recortes en esta área. De hecho, incluso se rumoreaba que este servicio iba a desaparecer por completo. Por suerte, las tijeras no han sido tan tajantes, aunque los 'cortes' pudieran ser bastante controvertidos. Según se desprende de la información publicada por 'El País' y la Cadena Ser,´y que ya adelantaba 'El MUNDO' en la edición impresa el 20 de diciembre, sólo tendrán acceso a este tipo de técnicas las parejas formadas por una mujer menor de 40 años y un hombre de menos de 55, sin ningún hijo común previo y sano y que cuenten con un diagnóstico de esterilidad tras haber realizado el correspondiente estudio.

Motivos expresos de exclusión

El borrador no señala de forma expresa a parejas del mismo sexo ni a mujeres solteras, pero sí expone cinco motivos por los que no se podrá optar a estos tratamientos, según relata la agencia Europa Press. Son los siguientes: la esterilización (ligaduras de trompas o vasectomía) voluntaria previa de cualquier miembro de la pareja, la existencia de contraindicación médica documentada para el tratamiento de la esterilidad, la existencia de contraindicación médica documentada para la gestación, la existencia de situación médica documentada que interfiera de forma grave sobre el desarrollo de la descendencia; y la incapacidad para cumplir el tratamiento por motivos relacionados con la salud, por motivos familiares o relacionados con el entorno de cualquier miembro de la pareja.
Por otra parte, para los tratamientos con carácter terapéutico, aquellas parejas que quieran optar al tratamiento además de cumplir con los criterios anteriores, deberán ser diagnosticadas de esterilidad tras haber realizado un estudio a ambos miembros de la pareja. Sanidad define la esterilidad o infertilidad como "la ausencia de consecución de embarazo tras 12 meses de relaciones sexuales con coito vaginal sin empleo de métodos anticonceptivos".
Por lo tanto, según este texto, la parejas que quieran acceder al estudio de esterilidad para poder realizarse estas técnicas debrán haber tenido "deseo reproductivo no logrado tras más de un año de relaciones sexuales no protegidas salvo sospecha o diagnóstico clínico previo de esterilidad", y, reitera, "solamente si la pareja cumple los criterios necesarios para acceder a las técnicas de reproducción asistida".

Mujeres afectadas

La lectura de estos criterios (ya que no hay una indicación expresa en el borrador) es que se deja fuera a las lesbianas y las mujeres que estén solas. Según aseguran fuentes de Sanidad a ELMUNDO.es, "el único requisito para que una mujer se someta a una técnica de reproducción asistida es que padezca infertilidad o que se aconseje esta terapia como prevención para garantizar su salud y la de su futuro hijo". Así, en el hipotético caso de una mujer lesbiana e infértil, dichas fuentes insisten en que "nadie le va a preguntar su condición sexual" y, por lo tanto, "sería candidata a estas técnicas de reproducción asistida". Y añaden: las nuevas limitaciones no responden a "ninguna discriminación, ni a condiciones personales, simplemente atienden a motivos médicos" y que, dadas las circunstancias económicas actuales, "hay que priorizar recursos".
Hasta ahora, argumenta Corazón Hernández, jefe de la Unidad de Reproducción Asistida de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, "nosotros sí atendemos a las mujeres lesbianas y que están solas, pero en muchos otros centros no, por considerar que no se trataba de un problema de salud y además porque no hay un banco de semen público". En estos casos, agrega, "la paciente se pone en contacto con un banco privado de semen y nos lo remiten. Ellas se hacen cargo de ese coste".
Como apuntan los especialistas, la cuestión aquí, dado que se trata del sistema público y no del privado, es delimitar qué se considera problema de salud. Algunos profesionales tienen claro que una pareja de lesbianas que solicita este servicio no responde a un problema de salud. Pero "si la mujer que lo solicita, bien porque está sola o porque tiene una pareja de su mismo sexo, se encuentra mal psicológicamente, según la descripción de salud de la OMS, también podría entenderse como un problema de salud", reflexiona Ángel Rubio, Unidad de Reproducción asistida la Fundación Jiménez Díaz.
Hasta el momento, explica la doctor a Hérnandez, los profesionales "nos guiábamos por un documento de criterios de consenso establecidos por todos los centros públicos de España". Se expresaba claramente que la reproducción asistida era para tratar problemas de salud. Pero "sólo eran recomendaciones. La atención a las mujeres lesbianas o solas quedaba al criterio de los especialistas".
Si la propuesta de Sanidad sale adelante, "a partir de ahora habría entonces un documento oficial con cartera de servicios establecidos para que todos los centros y las comunidades trabajemos con los mismos criterios". Facilita "una forma de trabajar unánime. Otra cosa es que el número de coberturas sea más o menos justo".
Lo que está claro, subraya este médico, es que "tal y como está la Sanidad pública y lo costosas que son estas técnicas, había que poner limitaciones. Mejor priorizar recursos que desaparezca este servicio".

Más reajustes

Otras recomendaciones del grupo de expertos que ha redactado el borrador son la exclusión de la cartera básica de servicios de la técnica de transferencia intratubárica de gametos, por obsoleta.
Asimismo, recomienda la implementación de los Registros Nacionales previstos en la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción asistida, en cuento a un registro Nacional de donantes y un registro Nacional de actividad y resultados de los centros y servicios de reproducción asistida.
Además, aconseja la racionalización del gasto sanitario en reproducción asistida en cuanto al gasto farmacéutico que implica, especialmente en terapia gonadotropínica; la gestión uniforme de las listas de espera, con criterios homogéneos entre las CCAA; y la existencia de un grupo que periódicamente valore esta cartera de servicios y las incidencias que puedan surgir en su aplicación.

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