2013/04/23

EL MUNDO: Tensión y división social ante el 'sí' al matrimonio homosexual en Francia

Hoy será aprobado en el Parlamento 

A falta del último trámite, Hollande cumplirá una de sus promesas estrella

Los grupos opositores podrían recurrir la ley al Constituciona

Claude Bartolone recibió este lunes en sus oficinas un sobre que contenía pólvora y una carta con amenazas. Como presidente de la Asamblea Nacional francesa, esa clase de correspondencia, remitida generalmente por chiflados, suele formar parte del cargo. Pero cuando el paquete llega al Palais Bourbon la víspera de una votación solemne, en la que presumiblemente será aprobado el proyecto de ley sobre el matrimonio y la adopción para parejas del mismo sexo, la cosa resulta mucho más preocupante.
Hoy los diputados galos tendrán que decidir si refrendan o no la controvertida 'ley Taubira', tras 170 horas de debates y dos votaciones a favor celebradas anteriormente en ambas cámaras. Este texto legal era una de las 60 promesas electorales para cambiar Francia que había realizado durante su campaña al Elíseo el presidente socialista François Hollande y, una vez realizados los convenientes retoques a su redacción –que no a su contenido–, el proyecto pasará el trámite de esta tarde mediante la fórmula del rodillo parlamentario.
Poco importa que buena parte de la ciudadanía se haya manifestado hasta el final para pedir cambios en su esencia, cuando no un referéndum que permita al pueblo galo decidir sobre un asunto que parece importarle bastante. El PS está determinado a cumplir su compromiso esgrimiendo la bandera de la igualdad de derechos y poniendo como ejemplo a los otros ocho países de la Unión Europea que ya legislaron anteriormente en un sentido similar: España, Holanda, Bélgica, Portugal, Noruega, Suecia, Islandia y Dinamarca.
Así que el llamado Matrimonio para Todos debería ser un hecho incontestable dentro de las próximas semanas, a no ser que la Unión por un Movimiento Popular o cualquier otro partido o colectivo contrario recurra al Tribunal Constitucional. Lo cual retrasaría como poco hasta el verano las primeras bodas gays del Hexágono.
Entretanto, a Bartolone le llegó el lunes un desagradable anónimo, dirigido con bastante mala leche al "Presidente de la República Socialista Soviética", advirtiéndole de las "consecuencias" para su "familia política" de someter a voto la legalización del matrimonio homosexual. La carta mecanografiada fue entregada a los artificieros para su estudio y está firmada, al parecer, por el grupo Interacción de Fuerzas Armadas (IFO), los mismos matones extremistas que enviaron hace cuatro semanas misivas similares al juez bordelés Jean-Michel Gentil –instructor del affaire Bettencourt que se ha atrevido a imputar por abuso de debilidad a Nicolas Sartkozy–, así como a otros miembros de la judicatura, medios de comunicación y líderes religiosos.
"Nuestros métodos son más radicales y expeditivos que las manifestaciones. Habéis querido la guerra y la vais a tener", advierte la nota, que supone un escalón más en la escalada de violencia registrada por las asociaciones de homosexuales a raíz de la polarización de las posturas respecto a la dichosa ley.
Según el ministro del Interior, Manuel Valls, las multitudinarias manifestaciones contra el matrimonio gay que han impulsado la humorista Frigide Barjot y su colectivo La Manif pour Tous están "liberando el discurso homófobo". Y no habla por hablar, ya que ayer mismo, en Niza, una pareja de gays recibió una paliza cuando abandonaba un bar de ambiente. Una escena similar a la que se produjo este fin de semana en Lille, cuando un grupo de radicales entró en un club homo y agredió al dueño y otros dos empleados.
Por su parte, la Manif pour Tous lleva tiempo queriendo desvincularse de estos actos, que achacan a grupos incontrolados de ultras. Tal es así que, el domingo, en su última convocatoria parisina –que reunió, según la policía, a 45.000 personas–, habían reclutado mil voluntarios para mantener el orden y contratado a tres empresas de seguridad privada. "Si alguien infringe la ley o causa disturbios, fotografiadle con vuestros móviles y entregaremos su foto al Ministerio del Interior", ordenaba Barjot.

Mezcla ideológica

El problema es que, entre los contrarios a la 'ley Taubira', se mezclan ciudadanos moderados de centro e incluso de izquierdas con militantes de la derecha sin complejos, ultra-catos, monárquicos, nacionalistas, judíos y musulmanes tradicionalistas, así como neo-nazis y extremistas encubiertos.
Aunque la Manif pour Tous se ha preocupado mucho de no organizar actos públicos en comandita con el Instituto Civitas y otras asociaciones cristianas de la línea dura, en el mare mágnum de su protesta permanente se han colado elementos desestabilizadores que le están haciendo un flaco favor.
En medio de todo este lío, Barjot anunciaba el domingo a EL MUNDO que su agrupación "se está planteado presentar candidaturas en las próximas elecciones municipales de marzo 2014". Acaso pierdan una batalla, pero se han propuesto dar bastante guerra. Y, siguiendo con esa estrategia, desde ayer en el Muro de la Paz del Champ de Mars, un piquete de Madres Vigilantes hace turnos de 24 horas para velar por la filiación humana –el tema de la adopción es uno de los más candentes del proyecto–, pero también para denunciar la homofobia y cualquier agresión contra la infancia.
Con todo eso en la cabeza acudirán sus señorías hoy al hemiciclo para expresar su voto sobre el matrimonio y la adopción para parejas del mismo sexo, como ya hicieran en primera instancia el pasado 12 de febrero. Entonces, la propuesta de ley del gobierno socialista fue aprobada con 329 votos a favor y 229 en contra, tras dos semanas, 24 sesiones y casi 110 horas de debates en los que la UMP luchó hasta el final presentando un total de 4.999 enmiendas.
Ahora ya no quedan más cartuchos protocolarios y el texto será sin duda refrendado por esa mayoría parlamentaria que ansía pasar página, de una vez por todas, para dedicarse a otros temas tanto o más importantes, como por ejemplo, salvar a Francia de la mayor crisis que se recuerda desde la Segunda Guerra Mundial...

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