2010/04/15

20100415- Francia censura al Vaticano por vincular a pederastas y gays

Las declaraciones del cardenal Bertone, 'número dos' del Papa, abren otro problema diplomático

Los homosexuales, irritados por su criminalización

La crisis de credibilidad de la Iglesia católica se agudiza cada día. El creciente escándalo de los abusos a menores tiene desesperado y desbordado al Vaticano, y el centro del poder católico hace agua por todas partes. Las declaraciones del secretario de Estado, Tarcisio Bertone, que relacionó el martes en Chile homosexualidad y pederastia, han supuesto el último desastre. Francia condenó oficialmente las "inaceptables" palabras del primer ministro vaticano, mientras la comunidad gay, desde Chile a Gran Bretaña e Italia, pasando por España, expresaba su indignación por "el ultraje".

El Ministerio de Exteriores francés llama a evitar la discriminación

El supuesto desmentido del portavoz de Roma no pareció tal
El portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, intentó calmar las aguas explicando que las declaraciones se referían solo al ámbito de la Iglesia y no a toda la población. "Las autoridades eclesiásticas", explicó Lombardi, "no estiman de su competencia realizar afirmaciones generales de carácter específicamente psicológico o médico, para las cuales remiten a los estudios de los especialistas y los expertos en cada materia".

El circunloquio, que quizá trataba de ser un desmentido, no lo pareció, y eso complicó aun más las cosas. La frase recordó a muchos las teorías que consideran la homosexualidad una patología. Según el psiquiatra católico Tonino Cantelmi, "se trata de tesis sin fundamento; además, de los 10.000 pederastas reconocidos que hay en Italia, la mayoría son heterosexuales".

Francia criticó sin ambages las palabras de Bertone a través de una nota y del portavoz del ministerio de Exteriores, Bernard Valero. "Se trata de una amalgama inaceptable que condenamos", declaró el colaborador del ministro Bernard Kouchner al responder a una pregunta sobre la postura oficial de París, informa Ana Teruel.

"Francia mantiene su firme compromiso con la lucha contra las discriminaciones y los prejuicios vinculados con la orientación sexual y la identidad de género", añadió el portavoz, antes de recordar que el próximo 17 de mayo se celebra el Día contra la Homofobia, "una ocasión para recordar la necesidad de luchar contra los prejuicios y las violaciones de los derechos humanos relacionados con la orientación sexual".

El alcalde de París, el socialista Bertrand Delanoe, segundo político francés en haber hecho pública su homosexualidad, manifestó en un comunicado su "consternación" por las declaraciones.

El secretario de Estado afirmó en Chile que muchos estudios psiquiátricos han demostrado la ausencia de conexión entre celibato y pederastia, mientras que muchos otros ("según me han confirmado recientemente", apostilló) demuestran que "existe una relación entre homosexualidad y pedofilia. Es la verdad y aquí reside el problema", zanjó.

Arcigay, la mayor asociación italiana de homosexuales, acusó a Bertone de "herir la vida y la dignidad de millones de personas gays y lesbianas". "Las declaraciones confirman el cinismo, falta de escrúpulos y crueldad de la jerarquía vaticana, que ha encubierto durante años crímenes sexuales perpetrados en todo el mundo contra miles de niños y niñas inocentes", dijo la asociación. Su presidente, Paolo Patanè, advirtió a la Iglesia de que no debe transferir sus culpas a inocentes. "Deberían preguntarse más bien sobre su falta de humanidad", afirmó.

En España, el presidente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (Felgtb), Antonio Poveda, declaró que la "pedofilia no tiene nada que ver ni con la homosexualidad ni con la heterosexualidad, sino con una relación de dominio". "Y de esto último sabe mucho la jerarquía católica", dijo.

No es la primera vez que el Vaticano relaciona homosexualidad y pedofilia. Lo hizo hace unos días el promotor de justicia (fiscal) de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Charles J. Scicluna, cuando dijo que de los 3.000 casos de abusos a menores analizados desde 2001 en su despacho, "el 60% son actos de efebofilia, es decir, de atracción por adolescentes, del mismo sexo", y otros 30% de tipo heterosexual. La distinción técnica entre efebofilia y pedofilia, que gradúa las penas canónicas que aplica el Vaticano, sirve así para minimizar el fenómeno y suavizar las condenas. Hace menos de dos años, la Santa Sede confirmó la prohibición de entrar en el seminario a las personas con tendencias homosexuales, aprobada en noviembre de 2005.

La jornada de ayer fue terrible para los homosexuales italianos. Mientras el Vaticano atizaba la hoguera, el Tribunal Constitucional rechazó los recursos de dos tribunales, uno de Venecia y otro de Trento, requeridos por tres parejas gays que no pudieron registrar su matrimonio, celebrado en el extranjero. Michele Almirante, un italiano casado con un español, recibió así la noticia: "Mi querida Italia sigue siendo un país lamentablemente conservador".

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