2014/02/18

EL MUNDO: De sacerdote a feliz marido gay

Andrés Gioeni (izqda.) junto a su novio.
Andrés Gioeni (izqda.) junto a su novio. EL MUNDO

A los 12 años le dijo a su madre que le gustaban los niños. Pero Andrés Gioeni, que ahora tiene 43, recibió tal bronca que reprimió sus sentimientos en el inconsciente. Luego llegaron las primeras relaciones heterosexuales. Todas desastrosas. Ir al cine, comer helados, pasear agarrados de la mano por las calles de Mendoza (Argentina), y poco más...
"Creo que no aceptar mi homosexualidad me llevó a convencerme de que tenía vocación de sacerdote, porque no tenía pasión en las relaciones", explica Gioeni a EL MUNDO. Lo cierto es que este argentino ingresó en un seminario, asumió el celibato y en 2000 se convirtió en sacerdote. Hasta que se dio cuenta de su error y tuvo el valor de reconstruir su vida desde cero.
Descubrió realmente que era gay tras conocer a un hombre en una web de citas. Entonces no dudó en abandonar su prometedora carrera en el arzobispado de Mendoza. Hizo las maletas y dejó su ciudad, amigos y familia. Se trasladó a Buenos Aires con una pequeña bolsa de ropa y sin un peso en el bolsillo. "Fue una etapa muy difícil, de muchos cambios personales y tener que empezar una nueva vida en Buenos Aires donde no conocía a nadie", rememora.
Pero la apuesta mereció la pena. Gracias a sus estudios de teología y filosofía, Gioeni encontró empleo en una editorial religiosa como comercial, aunque el trabajo no le convencía. Entonces decidió encargar un catálogo de su cuerpo con fotos sugerentes y fue tienda por tienda, agencia por agencia, buscando quien las publicara. Y gustó tanto que consiguió un trabajo como modelo de ropa interior y después una oferta para ser portada de una revista gay llamada 'Imperio', para la que tuvo que posar desnudo. Las fotos de la revista llegaron hasta su Mendoza natal, donde nadie sabía de su homosexualidad. "Fue un gran escándalo y un disgusto para mi familia. Allí todavía me conocían como el Padre Andrés, hacía sólo ocho meses que había dejado el sacerdocio y las fotos tuvieron un gran impacto", recuerda.
Y aunque ya no era sacerdote, Andrés recibió una carta de expulsión del episcopado, prohibiéndole ejercer el ministerio.
En julio del año pasado, Gioeni quiso ser la voz de muchos homosexuales católicos y escribió dos cartas a su compatriota, el Papa Francisco. "Me atrevo a hacerme portavoz de una gran porción de personas que pertenecemos a la comunidad homosexual. Y, con humildad, le pido encarecidamente que incentive [...] una mayor profundización en la teología moral sexual acerca del lugar y la experiencia de la persona homosexual".
Ninguna de sus cartas tuvo respuesta. Pero Gioeni es comprensivo y alude a las "distintas presiones" que recibe Pontífice de los sectores más conservadores de la Iglesia.
Ahora, 14 años después de colgar los hábitos, Andrés ultima los detalles de su boda con Luis, su actual pareja con quien vive desde hace una década. Tienen previsto formalizar su unión el próximo 7 de marzo en el Registro Civil de Martínez (Buenos Aires). Será un enlace muy íntimo, al que sólo asistirán 40 personas.
Gioeni echa la vista atrás y se siente orgulloso del camino tomado. "La vida que estoy viviendo, es la que quiero vivir", afirma. ¿Ha merecido la pena? "Sí claro, no cambiaría nada. Hace 10 años que vivo con Luis, y queremos que toda la gente que nos ha acompañado en los buenos y malos momentos esté con nosotros. Es una decisión muy pensada".

"No aceptar mi homosexualidad me llevó a pensar que tenía vocación de sacerdote"

1971: Nace en Mendoza (Argentina). 2001: Poco después de abrazar el sacerdocio, abandona su prometedora carrera en el arzobispado. 2002: Es portada de una revista gay. 2013: Escribe al Papa dos cartas para pedir un cambio de actitud de la Iglesia con la comunidad homosexual. 2014: Está inmerso en los preparativos de su inminente boda.

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